martes, 22 de enero de 2019 0 comentarios

2º Bachillerato Texto 7: Millenials, dueños de la nada

‘Millennials’: dueños de la nada


Los millennials vienen pisando fuerte. No hay empresa, organización o político que no dedique sus esfuerzos a alcanzar, convencer o movilizar a estos hijos de la revolución tecnológica. Todos tienen como objetivo conquistarles. Sin embargo, no existe constancia de que ellos hayan nacido y crecido con los valores del civismo y la responsabilidad. Hasta este momento, salvo en sus preferencias tecnológicas, no se identifican con ninguna aspiración política o social. Su falta de vinculación con el pasado y su indiferencia, en cierto sentido, hacia el mundo real son los rasgos que mejor los definen. En ese sentido, es probable que el eslabón perdido de esta crisis mundial generalizada resida en el hecho de que son una generación que tiene todos los derechos, pero ninguna obligación.

Me encantaría conocer una sola idea millennial que no fuera un filtro de Instagram o una aplicación para el teléfono móvil. Una sola idea que trascienda y que se origine en su nombre. Porque, cuando uno observa la relación de muchos con el mundo que les rodea, parecen más bien un software de última generación que seres humanos que llegaron al mundo gracias a sus madres. Aquellos millennials que viven sumergidos en la realidad virtual no tienen un programa, no tienen proyectos y solo tienen un objetivo: vivir con el simple hecho de existir. Al parecer, lo único que les importa es el número de likes, comentarios y seguidores en sus redes sociales solo porque están ahí y porque quieren vivir del hecho de haber nacido.

[...]

Al final las preguntas son muchas. ¿Vale la pena construir un discurso para aquellos que no tienen en su ADN la función de escuchar? ¿Vale la pena dar un paso más en la antropología y encontrar el eslabón perdido entre el millennial y el ser humano? ¿Vale la pena conocer la última aportación tecnológica y vivir queriendo influir con ella en un mundo que históricamente se ha regido por las ideas, la evolución y los cambios?

Si los millennials no quieren nada y ellos son el futuro, entonces el futuro está en medio de la nada. Por eso los demás, los que no pertenecemos a esa generación, los que no estamos dispuestos a ser responsables del fracaso que representa que una parte significativa de estos jóvenes no quieran nada en el mundo real, debemos tener el valor de pedirles que, si quieren pertenecer a la condición humana, empiecen por usar sus ideas y sus herramientas tecnológicas, que aprendan a hablar de frente y cierren el circuito del autismo. Pero, además, que sepan que el resto del mundo no está obligado a mantenerlos simplemente porque vivieron y fueron parte de la transición con la que llegó este siglo del conocimiento.

Antonio Navalón, elpaís.com (13-06- 2017)

  1. Identifique las ideas del texto y exponga esquemáticamente su organización. (1,5)
  2. Explique la intención comunicativa del autor (0,5), y comente dos mecanismos de cohesión distintos que refuercen la coherencia textual (1)
  3. ¿Consideras que debemos tener esperanza en el futuro? Elabore un discurso argumentativo, entre 150 y 200 palabras, en respuesta a la pregunta, eligiendo el tipo de estructura que considere adecuado (2)
  4. Analice sintácticamente el siguiente fragmento: Quisiera conocer alguna vez una sola idea millennial alejada de las redes sociales, pero los millenials no tienen proyectos. (1,5).
  5. Analice cómo están formadas las siguientes palabras subrayadas en el texto: indiferencia, aportación (1)
  6. Identifique la clase gramatical y la función sintáctica de las siguientes palabras del texto: solo, los (1)
  7. Explica el significado del título La Realidad y el Deseo y señala a qué autor pertenece y cómo se relaciona con su obra poética. (1,5)
  8. Pregunta extra (+0,25): ¿Por qué las palabras millenials y likes están escritas en cursiva?
Recuerda revisar la guía de Selectividad.

FECHA DE ENTREGA: 29/01/2019



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2º Bachillerato Guía de Selectividad 4b 1: Formación de palabras

Como siempre, os recuerdo que para la prueba se tienen en cuenta los siguientes criterios generales:

• Corrección formal y gramatical (ortografía, signos de puntuación, etc.).
• Precisión y claridad en la expresión.
• Orden y coherencia de la exposición (estructura de la exposición, argumentación, adecuación a las cuestiones o temas propuestos, etc.).
• Adecuación del discurso a la situación comunicativa y la riqueza de estilo (variedad léxica, sintáctica y uso pertinente de recursos expresivos).

Por presentación y expresión pueden penalizar con hasta dos puntos. Recordad, por tanto, mantener los márgenes adecuadas en la escritura, no cometer faltas de ortografía o de ortotipografía (signos de puntuación, etc.) y mantener un registro formal en vuestras expresiones.

Esta sexta entrada corresponde al segundo apartado, que forma parte del bloque de conocimiento de la lengua, es decir, se corresponde con preguntas sobre aspectos lingüísticos, como la morfología o la semántica. Se compone actualmente de dos cuestiones con un valor de 2,5 puntos, siendo la primera referida exclusivamente a sintaxis y la segunda al resto de aspectos lingüísticos. Aquí abordaremos la pregunta 4b:

4b. Ejercicios de reconocimiento y uso de la lengua bajo diversas condiciones y con distintas intenciones: (1 punto)
1. Analizar la formación de dos palabras del texto.
2. Explicar el significado de dos palabras o expresiones del texto.
3. Identificar la clase y función de dos palabras señaladas en el texto.
4. Realizar dos transformaciones gramaticales en un texto.
5. Señalar dos marcas de objetividad o subjetividad en un texto.

Hay cinco opciones, de las cuales aparecerá tan solo una en cada modelo de examen, sin poder repetirse la misma opción en los dos modelos. Es decir, si en el modelo A aparece la pregunta 1 (análisis de formación de dos palabras), en el modelo B debe aparecer cualquiera de las otras menos esa.

Como podéis observar, todas las preguntas se relacionan con el texto, por lo que es muy importante que atendáis a su contexto para entender bien qué clase de palabra es y con qué sentido se está usando. Por ejemplo, no significará lo mismo la palabra banco si estamos ante un texto que habla sobre hipotecas que si estamos ante un artículo sobre biología marina.

La suerte es que la mayoría son ejercicios más bien mecánicos y fáciles de practicar. La excepción la supondría, por ejemplo, la pregunta sobre el significado o las marcas de objetividad y subjetividad.


A continuación, desglosaremos cómo se debe afrontar cada una de estas cuestiones:

1. Analizar la formación de dos palabras del texto.

Como vimos en el Tema 1, las palabras tienen una doble realidad: el significado (aquello que representan mentalmente en nuestra cabeza, es decir, la realidad a la que se refieren) y el significante (la forma escrita que tienen, el conjunto de letras que conforman una palabra). Pues bien, en este ejercicio tenéis que atender a cómo está formada la palabra distinguiendo cuál es su lexema (o lexemas) y cuáles son sus morfemas, distinguiendo además los tipos de morfemas (flexivo, derivativo...), además de señalar, finalmente, qué tipo de formación es.

Por pasos:

A. Observamos la palabra y localizamos su lexema. Para ello, debemos compararla con palabras de su misma familia léxica, es decir, que comparta su misma raíz. Es más, podemos buscar cuál es su palabra base, es decir, de qué palabra procede originalmente.

Por ejemplo, si nos ponen la palabra "razonable", podemos ver otras palabras que tengan misma raíz: razonamiento, racional, razón, etc. Todas comparten "ra(z)on", por lo que ese debe ser el lexema, mientras que todo lo demás serán morfemas.

Otro ejemplo: "ingrato" comparte raíz con gratitud o grato, luego podemos ver que el lexema es grat-. Fijaos cómo en "gratitud" se pierde la -o, que en realidad es un morfema flexivo de género.

Cuidado, si la palabra es compuesta, habrá dos o más lexemas, dado que se trata de una palabra creada por la unión de otras: sordomudo (sordo + mudo), sacapuntas (saca + puntas). Se deben señalar las dos partes como lexemas, teniendo en cuenta la posibilidad de que haya morfemas flexivos (sordomud-o, sordomud-a), sin embargo, no existe *sordamuda, luego aquí sordo será todo lexema.

B. Analizamos los morfemas. Para ello, debemos distinguir claramente entre dos tipos: los flexivos (solo indican cuestiones gramaticales de género y número) y los derivativos (que alteran la palabra base en su significado o categoría gramatical, pudiendo ser prefijos, si van antes del lexema, o sufijos, si van después). Hay otro tipo de derivativo que sería el interfijo, una partícula que se debe usar antes de añadir un sufijo, y que suele quedar suelta entre el lexema y el sufijo, veremos algunos casos.

Por lo general, no es frecuente que os pregunten por palabras simples, pero si lo hicieran, estas destacan por solo tener lexema y morfemas flexivos, siempre y cuando sean palabras variables (sustantivos, determinantes, adjetivos y verbos). Por ejemplo: gat- (lexema) -o (morfema flexivo de género masculino) -s (morfema flexivo de número plural). En efecto, se debe señalar todo lo que he puesto anteriormente, aunque podéis abreviar: lex. (lexema), morf. (morfema) flex. (flexivo) gén. (género) masc. (masuculino), por ejemplo.

Ahora bien, lo más normal es que os pongan palabras derivadas o compuestas. Las compuestas ya las hemos mencionado antes. En el caso de las derivadas, se las llama así porque poseen uno o varios morfemas derivativos. Se analizarían de la siguiente forma:

Ingrato: in- (morf. der. prefijo) -grat- (lex.) -o (morf. flex. gén. masc.)
Razonable: razon- (lex.) - able (morf. der. sufijo)
Aguacero: agua- (lex.) -c- (morf. der. interfijo) -ero (morf. der. sufijo)

Veréis que en "aguacero" señalo que hay un interfijo. Esto se debe a que por reiteración en la lengua sabemos que existe el sufijo -ero (frutero, carnicero, camarero...), pero este a veces requiere de una partícula para añadirse al lexema, como una -c- (aguacero, carnicero). A eso llamamos interfijo. Por cierto, es muy importante que distingáis bien tanto la a diferencia entre prefijo y sufijo como sepáis analizar adecuadamente los morfemas flexivos.

C. Señalar el tipo de formación. Al finalizar vuestro análisis, debéis señalar qué tipo de formación tiene esa palabra. Hay cuatro tipos:

-Palabra simple: solo lexema o lexema con morfemas flexivos. Ejemplo: sol, gato, mujer, nota...

-Palabra derivada: lexema con uno o más morfemas derivativos. Ejemplo: soleado, gatuno, mujeriego, notaría...

-Palabra compuesta: dos o más lexemas juntos, con posibilidad de morfemas flexivos. Ejemplo: tornasol, gatomuso, mujer pantera... Algunas palabras compuestas no requieren estar juntas en una misma palabra física, pero son inseparables para comprender toda la palabra.

-Palabra parasintética: esta suele ser causa de debate. Nosotros la analizamos cuando se dan los siguientes hechos: una composición y una derivación simultánea (sietemesino: siete + mes - ino) o un prefijo y un sufijo simultáneos, sin existir base previa (anotar: a- carici -ar). Es decir, no existe la palabra *sietemés ni *cariciar, por lo que sietemesino y acariciar son parasintéticas.

Sería extraño que aparecieran en esta pregunta, pero os recuerdo que también existe la formación por siglas o por acronimia (Ej.: AVE: Alta Velocidad Española).

D. Resultado final:

Os debe quedar, por tanto, un análisis similar a este:

Tintero: tint- (lex.) -ero (morf. der. sufijo). Palabra derivada.

Ingratitud: in- (morf. der. prefijo) -grat- (lex.) -itud (morf. der. sufijo). Palabra derivada.

Adinerada: a- (morf. der. prefijo) -diner- (lex.) -ada (morf. der. sufijo), siendo además -a (morf. flex. gén. fem). Palabra parasintética.

Como podéis observar, es un ejercicio mecánico, sencillo y rápido de realizar. Cuanto más lo practiquéis, mejor.

Consulta las demás cuando estén disponibles en:
2. Explicar el significado de dos palabras o expresiones del texto. 
3. Identificar la clase y función de dos palabras señaladas en el texto.
4. Realizar dos transformaciones gramaticales en un texto.
5. Señalar dos marcas de objetividad o subjetividad en un texto.

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